
La situación humanitaria ha continuado deteriorándose con la violencia ininterrumpida y el conflicto entre las fuerzas gubernamentales y los Grupos Armados de la Oposición. El avance del Estado Islámico a lo largo de amplias zonas de Siria ha tenido un fuerte imparto sobre la población civil, con informes sobre graves violaciones de los Derechos Humanos en las zonas bajo su control. Las hostilidades han dañado y destruido hospitales de campo, escuelas y servicios de agua y electricidad en zonas densamente pobladas donde residen tanto comunidades locales como desplazados internos. […]